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La Fuerza también es Yoga

No se trata solamente de hacer más fuerza, sino de aprender a utilizarla con conciencia.

Cómo integramos el trabajo con pesas en nuestra práctica de Yoga Integral en Cornellà

Cuando pensamos en Yoga, quizá pensamos en flexibilidad, respiración, equilibrio o relajación.

Pero hay otra cualidad esencial que también necesitamos cultivar: la fuerza.

Especialmente a partir de los 40 años, mantener una musculatura activa y fuerte adquiere una importancia creciente. Nuestro cuerpo cambia y nuestra práctica también puede evolucionar con él.

Por eso, en Aruṇāchala, en Cornellà, entendemos el Yoga Integral como una práctica que atiende al cuerpo en su conjunto: movilidad, fuerza, estabilidad, respiración, conciencia y descanso.

Incorporar pesas también puede ser Yoga

En algunas de nuestras prácticas utilizamos mancuernas ligeras como una herramienta más.

No buscamos levantar grandes cargas ni transformar una clase de Yoga en un entrenamiento convencional de fuerza.

Buscamos algo diferente: integrar la fuerza dentro de una práctica consciente.

Una sentadilla puede fortalecer piernas y glúteos.

Un remo puede trabajar la musculatura de la espalda.

Un peso muerto puede ayudarnos a desarrollar la fuerza de la cadena posterior.

Una postura de equilibrio puede convertirse en un trabajo de estabilidad y propiocepción.

Y mientras todo esto sucede, seguimos respirando, observando, alineando y sintiendo.

Ahí está la diferencia.

No se trata solamente de hacer más fuerza, sino de aprender a utilizarla con conciencia.

Una práctica especialmente importante para la mujer. A partir de los 40, y especialmente durante la transición hacia la menopausia, cuidar la masa muscular y estimular los huesos mediante ejercicios de fuerza se vuelve especialmente relevante.

Pero la fuerza no es solo una cuestión de músculos.

Es también autonomía.

Es poder levantarnos del suelo, subir escaleras, cargar una bolsa, mantenernos estables o continuar realizando las actividades que disfrutamos.

Queremos que nuestro cuerpo no solo sea flexible.

Queremos que sea fuerte, estable, móvil y capaz.

Una pequeña práctica para experimentar

Puedes probar esta sencilla secuencia con dos mancuernas ligeras:

🌿 Sentadilla consciente

8–12 repeticiones.

💪 Remo con mancuernas

8–12 repeticiones, manteniendo la espalda larga.

🧘‍♀️ Guerrero II

5 respiraciones a cada lado.

🌱 Peso muerto rumano

8–12 repeticiones, llevando la pelvis hacia atrás y manteniendo la columna estable.

🌳 Vrksasana — El Árbol

Varias respiraciones a cada lado.

Y después, deja las mancuernas.

Siéntate o túmbate.

Cierra los ojos.

Respira.

Observa cómo se siente tu cuerpo después del esfuerzo.

Porque también esto forma parte de la práctica.

Esfuerzo y descanso.

Fuerza y flexibilidad.

Estabilidad y movilidad.

Acción y presencia.

Eso es para nosotros el Yoga Integral.

Una práctica que evoluciona con nosotros y que nos ayuda no solo a sentirnos bien hoy, sino a construir un cuerpo capaz de acompañarnos durante muchos años.